Reflexión sobre la inutilidad de discutir por corrección técnica
El autor, ingeniero de software, relata que solía argumentar por corrección técnica pero casi nunca funcionaba. Ganar en puntos significaba perder a la persona, o la otra parte se volvía más segura de lo que se había refutado. Aprendió que estar en lo correcto no siempre es bueno, ya que crea un perdedor. La mayoría de las discusiones son sobre el ego, no sobre ideas, y las personas no son racionales sino emocionales, por lo que argumentar con lógica es absurdo. Corregir a otros rara vez ayuda, ya que aprenden de las consecuencias, no de los consejos.